La ayuda por hijo no cubre ni los pañales

La ayuda por hijo no cubre ni los pañales

625 euros al año apenas llegan al 8% de la manutención

FAMILIA. Catalunya ocupa el tercer puesto en el ranking de las comunidades autónomas que más ayudas conceden a las familias con hijos. Por delante se sitúan Navarra y Castilla y León, y le siguen Madrid y País Vasco. Dicho así no está mal, pero es un espejismo, dado el sombrío panorama medio español. El Instituto de Política Familiar presentó ayer el informe sobre la situación catalana, y sus conclusiones no son nada positivas. La ayuda anual por hijo menor de tres años, 625 euros, apenas cubre el 8% de manutención. Si sólo los pañales cuestan unos 100 euros al mes, hagan ustedes cuentas

21-M. El próximo 21 de mayo se abre el periodo para solicitar las ayudas previstas en la Ley de Dependencia. Se beneficiarán personas mayores, discapacitados y enfermos mentales que no pueden valerse por si mismos.

“Se está produciendo una regresión en la apuesta por la familia por parte de la Generalitat”

Liberto Senderos, Instituto de Política Familiar de Cat.


Cada hijo nos sale por más de medio sueldo

Cada hijo nos sale por más de medio sueldo

Catalunya retrocede en el ranking de ayudas a la familia

FAMILIA. Tener un hijo en Catalunya no es cosa sencilla ni barata. Los padres reci­ben una ayuda pública Generalitat por hijo a cargo de 625 euros anuales, mien­tras que en el caso de familias numerosas o con sólo un progenitor la dotación as­ciende a 730 euros. Estas can­tidades escasamente cubren el 8% de la manutención de los menores, que se dispara hasta los 7.000 euros anua­les el primer año de vida del bebé y se sitúan sobre los 5.400 de media hasta los 18 años. Además, a la escasez de las ayudas se le añade la pega de que se dejan de reci­bir cuando el niño cumple los tres años.

Hijos muy caros

¿Cuánto cuesta mantenerlos?

GASTOS

AL MES/EUROS

Papillas

30

Pañales

60-100

Toallitas

10

Cremas/colonias

20

Ropa

70-80

Leche

60

Guardería

150-300

TOTAL

400-660


"Se está produciendo una regresión en la apuesta por la familia por parte de la administración catalana", denunció ayer Liberto Sen­deros, presidente del Insti­tuto de Política Familiar de Catalunya (IPF). Y es que, tal como añadió, Catalunya ape­nas amplió las ayudas direc­tas a los hogares durante 2006.
ASI, El PRESUPUESTO de Govern dedicado a políticas familiares no alcanza ni el o.6% de la dotación total, lo que ha provocado que Cata­lunya haya perdido una posi­ción en el ranking de comu­nidades autónomas más avanzadas en cuanto a medi­das a favor del hogar. Esta clasificación la lidera Nava­rra, seguida por Castilla-León, que ha sobrepasado a Catalunya.
El otro dato que según Sen­deros confirma la regresión en la apuesta gubernamen­tal por estos asuntos es el hecho de que el Gobierno de Entesta haya suprimido la anterior Conselleria de Benestar i Familla, relegando este área a un organismo de tercer nivel.
El IPF criticó además que la administración catalana no da ayudas directas para guarderías, contrariamente a los que sucede en Casttlia-León, Madrid o Baleares, que conceden entre 300 y 1.045 euros anuales por hijo.
Asimismo, tampoco atien­de a los padres en circuns­tancias básicas como que la madre sea apoyada antes y después del parto, en el momento de conciliar la vida laboral y personal, políticas de vivienda y en la conflictividad, crisis y ruptura de parejas.

CRISTIAN REINO


MONTJUïC: ¡HAZTE AMIGO DE LOS NIÑOS!

El pasado martes 15 de mayo un jardinero del parque de Montjuic se vio obligado a llamar a la Guardia Urbana por un caso de “acampada” en sus jardines.

“Os vais o encenderé los regadores” – gritaba después de decirles que se fueran “por las buenas”.

Las “acampantes” esperaron quietitas a la Guardia Urbana intentando aprovechar los jardines un corto tiempo más hasta que las echaran de allí.

La sorpresa del Guardia Urbano fue mayor a la del grupo acampante cuando constató que se trataba de madres del barrio de Poble Sec que apetecían respirar un poco de aire fresco y jugar con sus bebés sobre la hierba.

“Nosotros hacemos nuestro trabajo” - había expresado el jardinero y volvía a repetirlo, ahora, nuestro Guardia, dejando entrever en su mirada cierta comprensión y complicidad mientras las madres respondían: “No tenemos espacios verdes donde ir con nuestros hijos”.

La realidad es que estas señoras, que también intentan hacer su “trabajo” (cuidar, criar y educar a sus hijos), buscan sitios donde estar con sus hijos en la ciudad de Barcelona.

Turistas y viajeros gozan de una amplia gama de espacios y actividades donde desarrollarse, pero ¿en qué lugar quedan las madres con sus bebés?

Parece “una acampada” pero somos 6 madres, 6 bebés y 12 amorosos pechos buscando, simplemente, espacios verdes donde poder disfrutar y darles algo de la madre naturaleza a nuestros hijos.

Paula Di Bello

Una de cada cinco directivas renuncia a tomar el permiso de maternidad

EL PAÍS

Las ejecutivas valoran si pueden conciliar vida personal y laboral para aceptar un ascenso

CARMEN MORÁN - Madrid - 22/05/2007

Las mujeres que ganan terreno en el ámbito laboral suelen perderlo en el personal. Entre las directivas, un 18% renunció a su baja por maternidad y las que aceptaron ese permiso vivieron con temor las consecuencias que ello pudiera acarrear en su futuro laboral. En el caso de los hombres directivos sólo tomó esos días de baja paterna un 12%. Sin embargo, a ellos les reportó una buena imagen social. Una encuesta del Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE) revela, además, que las mujeres deciden sobre su promoción en función del tiempo que les quede para estar con la familia.

"Hace tiempo que no hablo del techo de cristal, que es el que imponen los hombres y algunas mujeres llegan a romperlo y alcanzan puestos altos en su empresa. Prefiero hablar del techo de cemento, que es el que colocan las propias mujeres a sus ascensos laborales: prefieren no ascender porque saben que las jornadas de trabajo en el nuevo puesto no les dejará tiempo para la familia, para la vida personal", explica Nuria Chinchilla, directora del Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE.

Una encuesta on line entre un millar de directivos y directivas revela que las mujeres en puestos altos prescinden incluso de la baja maternal a la que tienen derecho. "En ellos es peor, sólo la tomaron un 12% y eso que cuando se les encuestó sólo podían coger dos días por nacimiento del hijo, no 15, como ahora", dice Consuelo León, del IESE. Lo que revela esta encuesta es que ellas tienen temor a las repercusiones laborales de estas bajas mientras que, para los hombres, el hecho de atender a sus hijos supone un extra de reconocimiento social, explican estas investigadoras. Casi la mitad de las directivas que emplearon su tiempo de maternidad lo consideraron un periodo "negativo" para su vida laboral. Sin embargo, el 69% de los hombres disfrutaron plenamente de esa baja. Aunque está por determinar cuántos hombres no cogen el permiso paternal porque en su empresa no lo verían bien.

La vida personal y familiar tal y como está entendida sigue lastrando las decisiones que toma la mujer en la empresa. Así lo expresan en la encuesta: el criterio determinante a la hora de tomar una decisión sobre la trayectoria laboral es la posibilidad de conciliar el tiempo de trabajo con el personal y el familiar. Para los hombres, sin embargo, pesa lo mismo la promoción profesional que ese equilibrio. Por debajo de esas consideraciones, a ellos les motiva más el aumento de sueldo y a ellas el reto que comporta el desempeño de nuevas tareas.

Techo de cemento

"Las empresas van a pagar ese techo de cemento que se ponen las mujeres y ahora también algunos hombres jóvenes que no quieren tener esos horarios, porque, al final, sólo tendrán directivos que son máquinas de trabajar y que no ven al empleado como una persona, sino como otra máquina de trabajar. ¿Qué obtienen? Gente desmotivada, quemada y menos comprometida. Por eso España está a la cola en productividad aunque echamos muchas horas en el trabajo", interpreta Chinchilla.

En la encuesta se observa también que un 10% de las mujeres en puestos altos son autónomas y sólo un 2% de los hombres. Y un 30% de ellas cuando salen del mercado laboral es para crear su propia empresa o hacerse autónomas. "Es la única manera que tienen de equilibrar el trabajo y la vida personal, siendo sus propias jefas", añade esta experta. Siempre son más mujeres que hombres las que piden excedencias, reducción de jornada o incluso abandonan el trabajo por el cuidado de los hijos y siempre contestan que ha sido algo negativo para su vida laboral, mientras que ellos, los pocos que lo hacen, lo viven sin problemas.

Preguntados, directivos y directivas, a qué dedicarían más tiempo en la actualidad, el 34% dice que a los hijos, el 29% a la pareja y un 20% al ocio. A un 10% le gustaría tener más horas para seguir formándose y eso que se trata de una población con estudios superiores y cursos de posgrado. Por último, el ladrón del tiempo no siempre es el trabajo; también se mencionan los atascos de tráfico, la falta de puntualidad y de combinación entre los transportes públicos y las escasas medidas de apoyo desde las instituciones públicas para equilibrar la vida personal, familiar y laboral.

Redefinir el rol masculino

Los hombres (directivos en este caso) no creen que el rol masculino esté en crisis. Lo niega el 60% en una encuesta elaborada por el IESE. Sin embargo, la mitad de ellos cree que habría que redefinirlo y en eso coincide el 70% de las mujeres directivas que respondieron al mismo cuestionario.Ellas y ellos opinan en su mayoría que el papel del padre es clave en la familia, aunque un 11% de las mujeres dice sencillamente que no y un 4% contesta un "no lo sé". Quizá es por su experiencia. El apoyo que la mujer recibe de su pareja en los asuntos familiares (hijos, padres ancianos) no es el que desearían. El 41% opina que este apoyo es más afectivo que efectivo y eso es algo que reconoce el 28% de los hombres.Aunque esta encuesta es entre directivos y directivas, ambos con alto nivel de estudios y, presumiblemente, buenos sueldos, su visión del reparto de tareas y cómo eso lastra la promoción profesional de la mujer no dista mucho de la población en general. Ambos saben que el papel que el hombre puede desempeñar en el ámbito familiar es, por tanto, tan importante para los hijos como para la madre. Sin embargo, cuando se trata de cuidar a los mayores, ellas siguen pensando que el hombre puede tener un gran papel en estos cuidados. Lo opina el 72%, mientras que sus parejas sólo lo ven así en un 69%.En una encuesta anterior sobre esto mismo, las directivas decían sentirse más apoyadas en el trabajo doméstico por el servicio contratado que por sus maridos. En la encuesta actual siguen sintiendo un gran apoyo en el servicio doméstico

Maternidad en España y Europa

Web de la mujer
Las mujeres en España tienen un permiso de maternidad de 16 semanas sin interrupción, y en los casos de partos múltiples son dos semanas más por cada hijo desde el segundo. La madre elige cómo distribuirlas, pero al menos seis semanas deben cogerse tras el parto.
La baja maternal da derecho a una prestación económica por maternidad que consiste en un subsidio equivalente al 100% de la base reguladora correspondiente.

El Instituto de Política Familiar (IPF) ha elaborado un informe que pone en evidencia las desigualdades que existen entre las diferentes regiones de nuestro país en cuanto a las ayudas por hijo. Mientras que Cataluña ofrece ayudas de 575 euros por hijo y 650 por partos múltiples, Navarra hace un pago único de 1.983 euros por nacimiento y el País Vasco de 1.100 euros. Lo más llamativo es que tres de cada cuatro comunidades (el 76%) no dan ningún tipo de ayuda por el nacimiento o la adopción del primer hijo. Y sólo siete dotan con una remuneración económica a los padres a partir del segundo hijo.

Según el informe elaborado por el IPF, Navarra, Cataluña, Galicia, Castilla y León y Madrid ocupan los primeros puestos en concepto de política familiar. Valencia, Aragón, Andalucía, País Vasco, La Rioja, Baleares, Murcia y Cantabria se encuentran en puestos intermedios y Castilla-La Mancha, Canarias, Asturias y Extremadura están “a la cola”.

Por otro lado, varias las asociaciones de mujeres y organizaciones pro lactancia se han venido manifestando en los últimos meses para exigir que se amplíe el permiso de las 16 semanas a los seis meses, y que las prestaciones sociales se asemejen a las del resto de Europa. Las últimas concentraciones, respaldadas por Unicef, han tenido lugar en varias ciudades españolas: Madrid, Barcelona, Valencia, Palma de Mallorca, Cádiz, entre otras.

Los permisos por maternidad aumentaron un 5,89% en 2004 y, aunque la madre es quien mayoritariamente se acoge a ellos, los hombres también comienzan a animarse a “disfrutarlos”, aumentando estos permisos en un 21,35%. No obstante, fue en La Rioja (90%), Cantabria (71,4), Asturias (51,7) y Extremadura (40,4) donde más creció el número de padres que solicitaron este permiso en el último año, dado que la normativa sobre conciliación de la vida familiar y laboral permite a los padres acceder a los permisos de maternidad a partir de la sexta semana desde el parto, tiempo reservado a la madre.

El número de padres que en 2004 disfrutaron de una baja por paternidad, ascendió a 3.408, un 20,77% más que en 2003, según el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. El incremento del número de bajas solicitadas por las madres en el mismo período creció un 4,29%. De este modo, se observa un incremento cada vez mayor de los padres que deciden solicitar este permiso. A pesar de este aumento, los hombres sólo representan un 1,63% de los permisos de maternidad que se concedieron en los primeros nueve meses de 2004, ya que las mujeres accedieron a 205.091 permisos para cuidar a sus niños.

Por distribución geográfica, los hombres que más se animan a quedarse en casa cuidando a sus bebés son los riojanos (crecen un 153% los permisos), seguidos de los asturianos, con un aumento del número de “paternidades” del 62% con respecto al 2003.
En total, la Seguridad Social destinó durante el pasado año 1.152,7 millones de euros al pago de esta prestación, lo que supone un 8,81% más que en 2003.

La maternidad en Europa
Las dieciséis semanas por maternidad que establece la ley sitúan a España en el octavo lugar en el ranking de los países europeos, encabezado por Suecia, con 96 semanas. Los permisos por maternidad en Europa son los siguientes:
  • Austria: 16 semanas. Ocho semanas antes del parto y otras ocho después. El subsidio de maternidad asciende al 100% del salario medio de las últimas 13 semanas.
  • Alemania: 14 semanas. A partir de la sexta semana que precede al parto y durante las ocho semanas siguientes. La prestación económica se calcula según el salario.
  • Reino Unido: La duración total de la baja por maternidad podrá llegar a 40 semanas, de las cuales solamente están remuneradas 18. La baja puede comenzar 11 semanas antes de la fecha prevista para el parto y terminar 29 semanas después. El sueldo es del 90% de sus ingresos semanales medios durante las seis primeras semanas y, a continuación, recibirá el porcentaje ordinario.
  • Noruega: 52 semanas como máximo por parto. Las mujeres que hayan trabajado durante seis de los 10 meses anteriores al parto tienen derecho a prestaciones económicas diarias del 100% de su sueldo durante 42 semanas; el resto, hasta las 25 semanas se cobra el 80% de los ingresos medios.
  • Portugal: 12 semanas de las que seis deben ser antes del parto. La trabajadora percibirá el 100% de su salario.
  • Francia: Para el primer y segundo hijo serán 16 semanas, de las cuales seis serán antes de la fecha prevista para el parto. Para el tercer hijo: 26 semanas, de las que ocho serán antes de la fecha prevista para el parto. La trabajadora tiene derecho a un subsidio de maternidad del 84% de su salario base.
  • Italia: Dos meses antes de la fecha prevista para el parto y de tres meses después del parto. El importe es igual al 80% del sueldo global medio percibido durante el mes inmediatamente anterior al momento en el que interrumpe el trabajo por maternidad.
  • Suecia: Hasta 96 semanas. El subsidio prenatal se concede por un periodo máximo de 50 días y se abona 60 días antes de la fecha prevista para el parto. El subsidio parental se abona durante un período de 450 días. Puede solicitarlo la madre, durante 60 días antes de la fecha prevista para el parto, y cualquiera de los padres, hasta que el niño cumpla ocho años de edad.